Descripción
Durante seiscientos años, el azul más caro del mundo salió de esta piedra. Se molía lapislázuli hasta volverlo polvo, y ese polvo se llamó ultramar, que significa de más allá del mar, porque llegaba a Europa desde las montañas de Afganistán, de una sola veta que lleva explotándose más de seis mil años. Un gramo de ultramar costaba más que un gramo de oro. Por eso en la pintura antigua el azul se reservaba para lo más importante del cuadro, no por símbolo, por presupuesto.
El lapislázuli no es un mineral, es una roca: lazurita que le da el azul, calcita que aparece como vetas claras, y pirita que salpica los puntos dorados. Esos destellos que trae cada cubo no son adorno, son pirita real dentro de la piedra, y por eso ninguna cara se repite.
Esta pieza vive en LOKAI, la línea del Santuario dentro del Imperio ZORAYA. TESERACTO nombra la arquitectura, el cubo repetido a lo largo de la vuelta, y LAZUL nombra a esta variante por la piedra que la define.
El cuerpo es lapislázuli en cubos de 6 milímetros, todos del mismo corte, sin esferas que rompan la línea, para que el azul avance parejo alrededor de la muñeca. Entre uno y otro, rondanas de hematita en tono dorado de 6 milímetros que recogen exactamente los puntos de pirita de la piedra. Montada sobre hilo negro de la Casa con cierre ajustable y barra en tono dorado. Se arma a mano, una por una, en Obsidian Gallery.
Lleva Acuñación Luminus, monograma OW y Sello de la Conciencia, la era del Observador.
Cada pieza es numerada, No. X de Y en el mundo, y llega con su certificado de autenticidad digital respaldado por la Casa. Pensada como recordatorio diario de una cualidad que quien la porta ya encarna: la nobleza.
Lo que se acuña una vez, es leyenda. No habrá más. Esa es la promesa.












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